El grado de frescor que se sentir en esa corriente de aire depende de la tasa de flujo de aire del purificador de aire, que a menudo no es tan alta. La mayora de los purificadores de aire tienen una media de 150 a 500 m3/h (metros cbicos por hora), lo que equivale a entre 80 y 300 CFM (pies cbicos por minuto). Un ventilador de escritorio o de techo suele tener unos 1700 m3/h (1000 CFM).