En la madrugada del 5 de junio la nave inglesa fue avistada por Beltrn. Hawkins tuvo suerte de que, de repente, se desatara una tormenta que desmantel las arboladuras de dos de sus principales galeones. El pirata pudo huir delante de sus narices. An as, asustado por la amenaza de que se les acercara ms, tiraron por la borda todo el botn que haban hecho en las jornadas anteriores para ganar velocidad y llegar pronto a la isla de Lobos y Huanchaco.