Una de las formas ms efectivas de defender nuestras aguas es hablar en apoyo de la Ley de Aguas Limpias, que ha ayudado a responsabilizar a los contaminadores durante cinco dcadas, a pesar de los intentos de las industrias destructivas de reducir su autoridad. Pero tambin necesitamos una normativa que se adapte a los retos actuales, como los microplsticos, los PFAS, los productos farmacuticos y otros contaminantes para los que nuestras plantas de tratamiento de aguas residuales no estn preparadas, y esto es sin mencionar el agua contaminada que se vierte sin tratar.