Ms all de que no tena ni idea de lo que quera (ahora doy gracias de no haber sido el candidato elegido) me hizo llegar a un punto de decepcin y frustracin mximos: por primera vez en mi vida, a mis ms de 30 aos, dej de trabajar como siempre lo hago. Sin ganas, sin ser competente, sin sentido alguno. Literalmente, no estaba siendo yo. Ese no era Miguel ngel.