Las prcticas rituales pueden diferir de una parroquia a otra, reflejando las variaciones permitidas por la ley. La determinacin a este respecto depende de la autoridad del prroco. Estas directrices, por tanto, no pretenden imponer una uniformidad absoluta en las costumbres litrgicas. Por el contrario, se elaboran con el nimo de ayudar a nuestras parroquias a vivir la proclamacin de la Palabra de Dios como una celebracin poderosa, ofreciendo algunos principios bsicos y esenciales exigidos por la propia naturaleza de la liturgia.