Lo primero, y lo ms importante, es saber si queremos un programa gratuito o uno de pago. Hoy en da hay pocas diferencias entre el software comercial gracias al gran salto que han dado los programas de cdigo abierto gracias a la colaboracin de los usuarios. Aun as, los programas de pago, por lo general, suelen ser ms compatibles que los gratuitos con formatos especiales, y tener algunas funciones extra que difcilmente podemos encontrar en los programas gratuitos. La cosa es preguntarse si realmente nos merece la pena pagar por esos aadidos que, seguramente, no vayamos a utilizar.