"Siempre debemos hablar y actuar con caridad, pero nunca confundir la caridad con la cobarda", declar Butker. "Como miembros de la Iglesia fundada por Jesucristo, es nuestro deber y, en ltima instancia, privilegio ser autnticamente catlicos y sin remordimientos. No se equivoquen. Incluso dentro de la Iglesia, personas en crculos catlicos educados intentarn persuadirlos a permanecer en silencio. "