En 2022, 232.735 jugadores se encontraron casi 40.000 archivos de malware o apps no deseadas camufladas en juegos infantiles de gran popularidad. Estos nios, en muchas ocasiones, acceden a los juegos desde los dispositivos de sus padres. Los ciberdelincuentes buscan obtener los datos bancarios y las credenciales de los progenitores.