Unido a lo anterior, concretamente en nuestro pas, especialmente la capital, estaba la falta de profesores para muchas materias, la angustiosa bsqueda de ayuda entre los estudiantes universitarios para que impartieran una o varias horas semanales de clases, la utilizacin de los estudiantes de los institutos pedaggicos, las apelaciones a voluntarios entre profesionales, los cambios o confecciones de horarios que se ajustaban a las escaseces de profesores. Las escuelas se vean obligadas a confeccionar horarios nada ptimos para enfrentar la carencia de profesores especializados. Acaso les ocurri esto a algunos de ustedes?