La estancia principal y una estrecha ala contigua reciben a todos con un catlogo de ms de 140 aos de vivencias. De acuerdo con viejos recortes de peridicos y revistas colgados en las paredes (que an conservan el papel tapiz de sus tiempos de gloria durante el Porfiriato mexicano, entre 1876 y 1911), la cantina empez siendo un bar, propiedad de un par de hermanas francesas apellidadas Boulangeot, donde ahora est la Torre Latinoamericana. Junto estaba el Teatro de la Ciudad, sitio en que normalmente presentaban funciones de pera. De ah el nombre.