A partir de ah�, uno puede asumir que Paulinho, pese a sus m�s que evidentes dificultades t�cnicas en el ataque posicional, sea una de las piezas maestras. O que a Valverde, pese a la �ltima lesi�n de Alc�cer, no se le pasara por la cabeza acelerar el regreso de Demb�l�. O, incluso, que ni siquiera se planteara incluir en la convocatoria a Deulofeu, ya con el alta m�dica. Es decir, el t�cnico se planta en el Bernab�u con s�lo dos delanteros (Messi, en realidad un trescuartista, y Luis Su�rez, hombre de �rea). Como �nico agitador en el banquillo queda Aleix Vidal, definitivamente un extremo para su capataz. Mientras que Arda Turan sigue viviendo de la sopa boba. Parece suficiente.