El chiste de Forza Horizon 5 y de la saga como tal es que puede ser todos esos tipos de juego a la vez. Dejando de lado las limitaciones de la primera entrega, en la que solo se podan recorrer carreteras y no campo abierto, los Forza Horizon se presentan como un gran lienzo en el que caben las carreras urbanas, de superautos, expediciones tipo rally y los circuitos tipo Daytona.