3. Inviten a sus hijos a imaginar un pjaro y dibujarlo. Anmelos a que se diviertan, sin reglas ni restricciones sobre el aspecto que puede tener su pjaro, excepto que debe tener plumas, dos alas, dos patas y un pico. Divertido, extrao, aterrador o bello, lo que se les ocurra en su imaginacin est absolutamente bien.