El volumen, la velocidad, la variedad, la complejidad y la conectividad de los datos aumentan rpidamente, lo cual genera la necesidad de contar con diferentes tipos de bases de datos para almacenarlos. Esto se debe a que las nuevas aplicaciones desarrolladas en la nube tienen requisitos que no puede cumplir un solo tipo de base de datos, por ejemplo, la capacidad para almacenar grandes cantidades de nuevas clases de datos, procesar millones de solicitudes en un instante con una latencia de milisegundos y ajustar su tamao para admitir a los millones de usuarios de todo el mundo.