Mullen nunca cay en el clich de desperdiciar su fama y dinero en drogas y fiestas. No tir todo a la basura, como tantos en la historia del skate (por lo menos en EEUU). En otro captulo que lo distingui de la mayora de sus pares, a los 18 aos entr a estudiar a la universidad a la vez que ya haba logrado una carretera meterica en el skate, en parte por una curiosidad intelectual que lo ha acompaado toda su vida, y en parte porque la voz de su padre segua sonando fuerte respecto a que la tabla era una prdida de tiempo.