La aceptacin de la desinformacin en estos asuntos no es nada raro. Al principio de la guerra de Iraq, la mayora de los estadounidenses, empujados por la administracin republicana, dijeron que crean que Saddam Hussein estaba personalmente implicado en los atentados del 11 de septiembre. Y, aunque el empuje se detuvo, entre el 30 y el 40 % mantuvo esa creencia por ms de siete aos. Adems, la opinin pblica se crey en gran medida las ideas de que una derrota en Afganistn provocara ms ataques de tipo 11-S, que Al Qaeda representaba una amenaza existencial para Estados Unidos y que haba infiltrado a miles de operarios entrenados en el pas, que las guerras de Vietnam y Corea eran necesarias para evitar la Tercera Guerra Mundial, y que Saddam Hussein llegara a dominar Oriente Medio con su ejrcito notablemente inepto y/o entregara las armas de destruccin masiva a los terroristas afines. En gran parte, las contraposiciones plausibles a estas afirmaciones tenan poco efecto.