Tras su hallazgo, el hombre intent -sin mucho xito- conocer todos los detalles de la historia que rodeaba a la lpida, aunque s que pudo descubrir que pertenece a un pequeo que falleci a los 5 as, y al que sus padres quisieron inmortalizar haciendo la actividad que ms feliz le haca en el mundo: jugar a Pokmon con su Game Boy Advance SP. Triste, pero bonita historia No os parece?